Heridas

No me diste tus ojos
pero a ti salí,
mi mente es un tesoro
que no quieres sentir.

Cómo puedes prolongar silencio
cuando estoy en la penumbra,
mientras el egoísta cielo
se niega a mostrarme consuelo.

Algunas alas me salvan
con confianza que dura,
pero mi subconsciente
sigue añorando las tuyas.

Dejaste un campo de flores,
jardín abandonado
a merced de un odioso suelo
sin raíces ni luceros.

Personas pasan burlándose
por la desgracia ajena,
y el muro ausente
que dejó tu pena.

Y aquí estoy yo,
tratando y luchando,
por el camino que fuiste borrando
tú, que dejaste descultivado.
Category: 4 comentarios

4 comentarios:

Maria O.D. dijo...

¡Hola otra vez! Me dio tristeza este poema, es mucha desesperanza, lograr hacer sentir con tus letras :)

Seiren dijo...

Gracias, Maria!
Este poema lo escribí para mi padre, por lo que significa mucho para mi...
Me ha ido muy bien en los cursos, en mis escritos se reflejan muchas cosas que vivo especialmente en ellos (aprender a no rendirte y practicar para mejorar)...
Besos

Natalia dijo...

Que poema más triste, pero muy bueno, la verdad

Muchos besotes

PD: ¡Nueva parte de Caso Ariadna en lobo blanco! http://lobodelasnieves.blogspot.com/2012/03/caso-ariadna-parte-2.html

Navegante dijo...

Me gustó mucho tu forma de escribirlo, es muy bonito n.n
Saludos Seiren!

"Vivimos en un laberinto, donde buscamos encontrarnos a nosotros mismos perdiéndonos constantemente"
Sofia