Hay un fuego en mí

Aún hay un fuego en mi corazón que late por romper todas las murallas que se alzan a mi alrededor, desafiantes.
Todavía queda una esperanza, preparada para usarse en cualquier situación.
No me importa sudar hasta que mi cuerpo flaqueé. No me importa enfrentarme a monstruos llenos de ignorancia y egoísmo.
Por la sencilla razón de que quiero un recuerdo reservado para mí.
Que me recuerden como la niña que se cayó miles de veces, pero que se levantó en cada una de ellas con la fuerza suficiente.
Después de todo, esta vida no da dos oportunidades,no hay tiempo para los ensayos.
No me importa lo que los demás digan acerca de mis capacidades. Yo sé que puedo, eso es lo que importa.
Me he pasado casi toda mi vida escuchando la opinión de los demás acerca de las nubes que me rodean, y de si subirme a ellas o no. Pues me subiré, si me rasguño, tendré al menos una historia más que contar a parte de la monotonía.
Vivir, de eso se trata.
No esperaré, ni dejaré que me esperen a mí.
Tal vez algunos piensen que es una pérdida de tiempo. Pero ¿y si todos vamos a morir? ¿Si nadie sabe lo que se va a quedar  después de eso?
El sudor, las lágrimas, la sangre, la pérdida, estoy dispuesta a vivir todo esto con tal de que me pueda sentir satisfecha cuando de mi último suspiro.
Simplemente, porque aún hay un fuego en mi corazón.

1 comentarios:

Maria Od dijo...

¡Hola Seiren! ¡Que gusto poder saludarte! :) Disculpame por no venir tan seguido, tratare de estar más seguido por aqui ;)
Me encanto el escrito, da mucha fuerza y mucho animo :) ¡Ojala todos pensemos asi, por cierto, te deje un premio en mi blog Idilio :) ¡Un abrazo!

"Vivimos en un laberinto, donde buscamos encontrarnos a nosotros mismos perdiéndonos constantemente"
Sofia