Capítulo Ocho

Abrí mis ojos, estaba en un lugar húmedo y de olor desagradable, un sótano de paredes negras. Al parecer no había nadie, así que intenté desatarme las manos, pero fue en vano. Una hora después abrieron la puerta, el rayo de luz que se coló hizo que me dolieran los ojos.
-Así que ya te despertaste –dijo un hombre corpulento, moreno –Pobre chica… tener que sufrir el mismo destino de su hermano. Aunque tal vez podría hacer algunas cositas con ella antes…
-Cállese –bramé- No permitiré que me toque ni un solo pelo.
ÉL se acercó hacia mí. Mi instinto lobuno me dijo que no era un licántropo, por suerte para mí. Así que le pateé el estómago con todas mis fuerzas haciendo que el retrocediera, sin aire. Pero mi satisfacción duró poco ya que me lanzó un cuchillo con tan buena puntería que me hizo gritar; al último momento moví la cabeza, y logré esquivar aquel ataque.
Un golpe en mi cabeza me hizo abrir los ojos que había cerrado inconscientemente. Me dolió tanto que tuve que hacer mucho esfuerzo para ver que el hombre abandonaba la habitación, y me sumí en una oscuridad que no tardó en llegar a mí con rapidez.

Punto de vista de Seth
-¡Tenemos que recatarla rápido! –grité casi perdiendo los estribos.
-Tranquilo, hijo. Primero debemos saber dónde está, así que hay que esperar a Dan.
Sin duda, la paciencia se me estaba esfumando. No soportaba la idea de que le hicieran algo a Lil.
La puerta se abrió, y Dan entró presuroso. Lo miré interrogante.
-Efectivamente, fueron los asesinos. Parece que no se van a rendir hasta que la familia completa de su hermano mayor desaparezca. Obviamente, por la condición de licántropo de ella, la han elegido para empezar.
-¿Y donde están?
-Tengo entendido que se refugian en el norte, cerca de la cordillera….
 -No creo que sea conveniente ir… esto puede salir muy mal. Tal vez la policía… –interrumpió mi padre.
-¡Ni hablar! ¡Fue suficiente con borrarle la memoria! -dije con rabia.
-Cuando le borramos esa parte de la memoria a causa del incidente no sabíamos que su familia tenía el gen de la licantropía…
-¡Exacto, debieron investigar todo primero! ¡No voy a permitir que me impidas ir a rescatarla! ¡Déjame actuar a mí, por primera vez!
Dicho esto, salí en busca de Lil mientras me transformaba, Dan me seguía. Él hizo un movimiento con el hocico señalándome el camino mientras corríamos con todo lo que la energía nos daba.
Tenía que rescatarla.
No estaba dispuesto a perderla otra vez.
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"Vivimos en un laberinto, donde buscamos encontrarnos a nosotros mismos perdiéndonos constantemente"
Sofia